Bangkok, regreso a una ciudad encantadora

Fue pisar Bangkok y venir a la cabeza una nube de recuerdos. Llevabamos años sin ir, pero parecía que fuera ayer cuando pisamos por primera vez la ciudad. Nos alojamos en el hotel Baan sabai, en una habitación minúscula, con un baño ridículo. Recuerdo que nos costó de encontrar, ya que estaba situado en una calle aledaña a Khao San Road.

Con las mochilas esperando el transporte al aeropuerto

Hasta las mochilas eran nuevas entonces…

Aquel era nuestro primer viaje por nuestra cuenta. No habíamos viajado mucho hasta entonces, nuestras salidas se centraban basicamente en escapadas al Pirineo con la excepción de un par de semanas en Egipto y Siria. Con otras cosas en la cabeza y poco dinero, eso era todo lo que nos habíamos podido permitir durante años.

Así que, al recorrer otra vez las calles de esta magnífica ciudad, los recuerdos inundaban mi mente. Buscaba con la vista aquel restaurante en el que había disfrutado de una buen plato de pollo con tomate y cacahuetes; de aquel bar en el que había saboreado una cerveza bien fria – una Tiger creo- y de aquel local donde sonaba la música de Red Hot Chili Peppers. Pero a mi pesar, la mayoría ya no estaban. Khaosan había cambiado, se había vuelto más burguesa y aquellos pequeños locales habían dado paso a grandes cadenas como McDonald’s, Burger King, Starbuck’s y hoteles de buen ver.

Nuria paseando por Bangkok

Nuria con trenzas hechas en Khao San

No es necesario decir que, al dejar las mochilas, lo primero que hicimos fue perdernos por Khao San Road y disfrutar del ambiente más mochilero que se puede encontrar.

Furgoneta utilizada como bar

California coctel’s

Plato típico tailandés

Pad Thai 

Insectos preparados para comer

Delicias locales que hay que probar

La mañana siguiente, después de un buen desayuno, nos dirigimos rapidamente al embarcadero del Chao Phraya. Bangkok es una ciudad con un tráfico caótico, por tanto, la mejor, más barata y rápida forma de moverte es por el rio. Te subes a una barcaza de pasajeros y te bajas en cualquiera de las numerosas paradas, dispuestas muchas de ellas en lugares de interés para el viajero.

Así, la parada N13 es la de Khao San Road, la N5 del Grand Palace, la N9 la de Chinatown y digamos que la 0 (no tiene número) es la de Silom Line, que conecta con el Skytrain (BTS). Desde esta parada nos podemos dirigir al centro y conectar con el metro al aeropuerto o a otras partes de la ciudad.

Navegando por el río en Bangkok

Navegando por el río Chao Phraya

Lo cierto es que no solo es interesante ir por el rio por la movilidad, el espectaculo de continuas embarcaciones maniobrando es digno de ver. Y el aire en la cara refresca el calor y la humedad de Bangkok.

Como en anteriores viajes habíamos visto la mayoría de templos y monumentos, esta vez decidimos visitar la Casa de Jim Thompson, un americano que se instaló aqui trás la segunda guerra mundial, y que fundó una compañía dedicada al comercio de la seda. Jim, se enamoró de este país y construyó, para vivir, una casa formada por sietes edificaciones independientes al estilo tradicional Thai, de madera de teca,  dispuestas alrededor de un jardín también tradicional.

Llegar fue bastante facil gracias al Skytrain, ya que la parada de National Stadium te deja a pocos metros. Y lo cierto es que no nos defraudó la visita, el lugar es precioso y fresco y se respira mucha tranquilidad.

Casa tradicional en Bangkok

Casa y jardín tradicional en Bangkok

Casa y jardín de Jim Thompson

Después de la visita decidimos ir a comer al food center del centro comercial de Siam Paragon, donde hay bastantes restaurantes y puedes disfrutar del aire acondicionado. Para comer aquí debes comprar, en información, una tarjeta que cargas con el importe que quieras, en nuestro caso 500 baths. Vas pasando por los diferentes locales y pides los platos que te apetezcan, cargando el importe en esta tarjeta. Cuando terminas de comer, vas de nuevo a información y te devuelven el importe no gastado. En la misma zona hay también restaurantes, pizzerías, heladerías y cafeterías, así com un supermercado, pero aquí si debes pagar en efectivo.

Cocinando crepes en el food center de Siam Parangon

Food center del Siam Paragon

Después de pasar la tarde paseando por el centro, regresamos a Khao San Road, nuevamente por el rio, disfrutando del frescor de la noche y de la iluminación nocturna de los templos y los edificios de la ciudad.

Motos en el centro de Bangkok

Bangkok

Bangkok

Skytrain

Al llegar al hotel pedimos una cerveza y un batido de mango y nos metimos en la piscina a disfrutar de las últimas horas de un magnífico día. Porque a pesar de no ser un enamorado del sudeste asiático si puedo decir que ¡me encanta Bangkok y que me ha gustado mucho volver!

 

Bangkok, regreso a una ciudad encantadora
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12 comentarios en “Bangkok, regreso a una ciudad encantadora

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Aii Bangkok, Bangkok jo també sóc una enamorada d’aquesta ciutat canviant, trepidant i arrotlladora.

    M’encanta treslladar-me pel Chao Praya també! El que no m’agrada és allotjar-me a Khao San. Anar-hi una tarda.nit a fer un pad thai, unes birres i un pancake de banana i xocolata, sí, però no és un lloc que m’agradi per allotjar-me. Jo també he notat molts canvis a Khao San, des de el primer cop que hi vaig estar, i cada cop que torno a Bangkok el torno més caviat

    Ara m’en aniria cap allà! Petons

    • Jo també marxaria cap allà!

      I on t’allotges, tinc curiositat?
      Aquest cop vaig estar pensant d’allotjar-me prop de l’Skytrain, en qualsevol punt de la ciutat, però mira Khaosan és Khaosan i sempre acabo allí!

      petons!

      • Doncs m’he allotjat a varies zotnes, però la meva preferida es bora el riu, al riverside. Normalment gairebé sempre m’allotjo al Bosssotel Inn. La nit em surt per uns 20€ i està molt bé. Esmorçar fantàstic i les habitacions les han renovat recientement. Tenen un spa i massatges genials i barats.Està en un carreronet molt tranquil. I el més important, està bora mateix de la parada dels barcos pel Chao Prya i del Skytrain. Aiiiix ja ‘estic veient allà! 😉

  3. Leo en tu artículo sobre la cerveza Tiger, el batido de mango, la casa se Jim Thompson, los puestos callejeros y en fin, el caos y los contrastes de Bangkok y me entran unas ganas enormes de ir…a mi me encanta, es una ciudad que me enganchó desde el primer momento y siempre que viajo a Asia, procuro hacer escala en Bangkok. Saludos

    • Completamente de acuerdo. Será una ciudad turística, caótica y todos los adjetivos que se le quieran dar, pero para mi es la ciudad con más encanto y en la que más a gusto me siento del sur de Asia. Solo aterrizar ya me sale una enorme sonrisa. 🙂

      Saludos!

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