Luang Prabang (II) los monjes mendicantes y el turismo

La primera procesió de monjes, en Birmánia

Habíamos visto monjes mendicantes, en procesión por las calles, con anterioridad. Recuerdo con cierta nostalgia la primera vez, pues también era la primera vez que viajábamos por el Sudeste Asiático. Estábamos en Bago, una pequeña ciudad de Birmánia, donde al salir el sol, los monjes iban en procesión por las calles recibiendo arroz de los fieles, que luego depositaban en una enorme olla en el monasterio. Después ese arroz era dado otra vez a los monjes, en pequeños cuencos, para así poder comer todos la misma cantidad, independientemente de cuánto habían llevado.

Esta procesión fue muy interesante, no había más turistas que nosotros y el acto se desarrolló con toda naturalidad.

Los monjes budistas de Luang Prabang

Unos años después, en Luang Prabang nos despertábamos, cuando aún era de noche, con la misma ilusión que años antes lo habíamos hecho en Birmánia. Pero sólo salir a la calle ya pudimos comprobar que no sería igual. Unas vendedoras esperaban, a las puertas de los hoteles, a los turistas despistados con la intención de venderles comida para ofrecer a los monjes. Naturalmente, declinamos su propuesta y nos dirigimos a la calle donde saldrían los monjes mendicantes.

Como todavía era de noche nos sentamos a esperar en un banco de madera, al abrigo de una casa colonial. Desde aquí, pudimos ver el espectáculo: llegaron en manada, como los elefantes, furgonetas cargadas de turistas que los guías indicaban donde debían esperar. Algunos tenían incluso reservada una esterilla en la acera, con comida para ofrecer a los monjes.

Monjos budistes fotografiats pel turisme

Carrer de Luang Prabang amb els monjos budistes mendicants

Cuando los monjes salieron, el espectáculo fue penoso. El turismo había convertido un acto piadoso en un show, donde los monjes eran perseguidos por la calle, cámaras de vídeo y fotografía en mano. Estos, un poco intimidados, aceleraban el paso para dejar atrás la gente.

Nosotros, sintiéndonos también culpables de haber colaborado en convertir este acto en un espectáculo, decidimos irnos a un callejón para, desde la distancia, observar y fotografiar la ceremonia.

Monjos mendicants donant menjar a nens

Laosians oferin menjar als monjos

En esta calle, unos niños esperaban el excedente de comida que llevaban los monjes. Pero lo que vi no me gustó nada. Los monjes, que habían recibido la comida con cuidado y respeto por parte de los fieles, echaban la comida en los recipientes de los niños de forma altiva y con un poco de desprecio. Jóvenes monjes que les sobraba orgullo y les faltaba modestia. Pero lo que menos me gustó fue comprobar cómo los niños fueron los principales receptores de esa comida, mientras que las niñas recibieron menos parte.

Nen esperant el menjar dels monjos a Luang Prabang

Nena esperant l'excedent dels monjos de Luang Prabang

Una decepción. Y es que muchas veces ponemos el listón muy alto y la realidad nos devuelve a su sitio. Se perfectamente, por amigos que han estado, que mi percepción, aquí explicada, no es compartida. Pero esta es mi visión de esta ceremonia y así la quiero explicar.

Luang Prabang (II) los monjes mendicantes y el turismo
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3 comentarios en “Luang Prabang (II) los monjes mendicantes y el turismo

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  2. Completamente de acuerdo, nosotros estuvimos allí hace unos meses y nos dio la misma sensación… tarde o temprano dejarán de hacer este ritual ya que como decís es bastante mas parecido a un circo que a una ceremonia!

    Vagi be 😉

    • Si, y lo que veo más triste es que muchas personas, que han viajado a Luang Prabang, no opinan como nosotros. Parece que todo lo ven de color rosa o no les importa todo esto. Formas de ver la realidad, supongo. 🙂

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