Persépolis, l ciudad de Dario I y Nasht-e Rostam

Persépolis fue la gran capital del imperio aqueménida, un conjunto de palacios asentados sobre una terraza artificial de grandes bloques de piedra, construido por Dario I y ampliado por los monarcas Jerjes y Artajerjes. Desde que leímos la trilogía de Alejandro Magno, rey de Macedonia, el deseo de visitar las ruinas de Persépolis se mantuvo firme en nuestras mentes, y hoy, por fin, estamos aquí.

Subimos la escalera monumental que lleva hasta la primera construcción del palacio, imaginando que somos uno de los mandatarios de las provincias subordinadas que acuden a rendir tributo al gran rey. Una vez arriba, una gran puerta de piedra con dos enormes leones alados de medio cuerpo humano, sirve para distribuir los visitantes.

Persépolis

Quedamos deslumbrados por la enorme extensión de los palacios que se levantan ante nosotros: enormes pilares de piedra que parecen puestos al azar, escaleras con magníficos grabados que un día llevaron a las estancias reales, portales que no conducen a ninguna parte … Poco queda de la gran Persépolis: Alejandro se encargó de que no quedara ni rastro del gran imperio persa.

Persépolis

Persépolis

Persépolis

Persépolis

A 3 kilómetros de Persépolis está Nash-e Rostam, el lugar donde se encuentran enterrados reyes elamitas, aqueménidas y sasánidas que gobernaron entre el período 2500 a. C. hasta el 438 d.C. El conjunto es impresionante. Lo más visible son las tumbas de Artajerjes I, Jerjes, Dario I y Dario II, con tumbas en forma de cruz excavada en la roca, a unos 20 metros de altura. Hay preciosos relieves con escenas de torneos, luchas y victorias de la época. Al otro lado se encuentra Kabah-e Zardusht, la torre del fuego Zoroastro.

Nash-e Rostam

Nash-e Rostam

Persépolis, l ciudad de Dario I y Nasht-e Rostam
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