Senderismo entre montañas cársticas: de Xinping a Yangdi, China

Senderismo hasta Yangdi

Es una caminata de unos 15 km que en su mayor parte va paralela al río. Algún tramo del itinerario está pavimentado con losas de piedra, mientras que otras partes son por caminos de tierra.

El paisaje es impresionante. Caminarás por una de las regiones más bonitas del mundo; cruzarás pequeñas aldeas rurales donde la vida apenas ha cambiado en siglos; evitarás la masificación de turistas chinos y occidentales que, atraídos por este magnífico paisaje, bajan y suben por el río Li rompiendo el ritmo tranquilo y armonioso que, sin prisa, recorre la región entre montañas cársticas que se elevan al cielo.

Este itinerario comienza en el pueblo de Xinping. Cruzaremos el río por el puente y caminaremos durante 45 minutos por una carretera asfaltada, sin tráfico, hasta que cruzaremos un pequeño pueblo. A su izquierda, hay un camino de tierra que lleva al río. Ya no abandonaremos su orilla.

Si el primer tramo por asfalto es aburrido, a partir de aquí el itinerario es fantástico, pues el paisaje del río Li es espectacular.

Montañas cársticas alrededor del rio Li En barca hasta Yangdi

Cuando llevamos unas dos horas, parando para hacer fotos, llegamos a un punto donde hay una barca que cruza la gente hasta la otra orilla. Aquí podemos comprar bebidas y picar algo para comer. Una vez en la otra parte del río, continuamos caminando hasta que llegamos a un pueblecito, a unos 10 minutos.

Ambiente rural camino a Yangdi Chinos jugando a las cartas

En el pueblo vemos un restaurante muy básico, pero no hay nadie. Voy buscando por las casas y la primera puerta que encuentro abierta me meto dentro. La mujer de la casa me mira sorprendida, me pongo la mano en la boca haciendo signos que quiero comer. Casualmente es la cocinera del restaurante, así que regresamos hasta allí, donde nos prepara dos deliciosos platos de arroz frito con verduras, que nos comemos en una mesa a orillas del río. Perfecto!

Abuela sentada en el restaurante

Comiendo en el rio Li

Continuamos caminando y disfrutando del paisaje hasta que en otro punto, donde hay un embarcadero, paramos una de las barcas que suben y bajan. Le pedimos que nos lleve a Yangdi, para de esta manera disfrutar del último tramo del trayecto navegando por el río.

Paisaje espectacular de montaña en el rio Li Boda china en el rio LI Embarcador de Yangdi

Ya en Yangdi, cogemos un minibús que nos deja otra vez en Yangshuo.

Yangshuo

En Yangshuo aprovechamos para merendar unos pasteles y café. ¡Es lo bueno de las zonas turísticas, que hay de todo! Pero tanto disfrutamos que perdemos el último bus de vuelta a Xinping.

Una mujer china nos hace señas que no nos movamos del lado de unas furgonetas, que hay en la misma estación de bus. Mientras esperamos va buscando otras chinos que vayan a Xinping o a otros pueblos. Cuando somos los suficientes negocia el precio y nos vamos.

En Xinping cenamos un delicioso plato de ternera salteada con pimientos, en un restaurante recomendado por Iconoclasta, donde hay una foto suya colgada. Y es que este tío es un crack, un auténtico especialista en China, pues cada año guía pequeños grupos por este país.

German Aguilar fotografiado en un restaurante de XinpingDesgraciadamente, el tiempo no nos acompaña el resto de días y tenemos que suspender algunas de las visitas previstas como Moon Hill o las terrazas de Longsheng. Qué vamos a hacer, otro año será.

Fotografías del mundo: la kora de Xiahe, Tíbet histórico

La kora del monasterio de Labrang, en Xiahe, Tibet historico.

A 3500 metros de altura y con 3 km de longitud, hacer el circuito ritual budista (kora), haciendo girar los 1174 molinillos de oración, empequeñece las otras koras que hemos hecho en diferentes monasterios de Asia.

Como se puede ver en la foto, algunos peregrinos no solo dan la vuelta sino que ademas se postran ante las imágenes de Buda.

¡Espero que os guste!

Para mas información: Xiahe, monasterio de Labrang.

Monasterio de Labrang, en el Tibet

Ziro, la tierra de los Atapani

Llegar a Ziro desde Along no ha sido sencillo, el gobierno indio debería mejorar las carreteras en esta región si desea que la zona prospere. Así que optamos por ir a Itanagar vía Assam, ya que la carretera está en mejor estado y evitar ir vía Daporijo, como hacen las pequeñas agencias de viaje que operan en Arunachal. Su ruta implica un día más, evitable para quien dispone de vehículo propio para viajar. Pero claro, a 75 € persona y día, ese día extra les supone un gran negocio.

Tardamos sólo 7 horas en llegar al checkpoint de Itanagar, pero un error en los permisos hacen que el jeep compartido deba continuar el viaje sin nosotros. Tenemos que esperar que los militares indios pongan solución, o por el contrario el viaje por Arunachal Pradesh termina aquí. La solución llega al cabo de una hora gracias a un superior que reconoce la firma en el permiso y nos autoriza el paso.

El problema es que estamos sin vehículo, pero por suerte una chica inglesa que está estudiando las lenguas del norte de India, y que casualmente pasa en ese momento por el checkpoint, nos lleva con su vehículo hasta la ciudad.

Al día siguiente continuamos el viaje a Ziro. El trayecto sólo dura 5 horas, pero por una carretera más apropiada para las cabras que para vehículos.

El interés por este pueblo no es otro que visitar las tribus Atapani. Las mujeres de esta tribu, famosas por su belleza, eran secuestradas por la tribu vecina Nishi.

Chica Atapani en la iglesiaPara evitarlo, se les desfiguraba la cara con tatuajes y se les perforaba la nariz para introducir unos tapones llamados dat. Afortunadamente, desde que las dos tribus firmaron un tratado de paz en la década de los 60, esta práctica ya no se hace e incluso algunas mujeres optan por la cirugía para cerrar los agujeros y quitarse los tatuajes.

Otra característica es su religión, la Donypolo, en que adoran al sol y la luna. Pero desde que los misioneros metieron la pata por aquí, la mayoría se han convertido al cristianismo Bautista, aunque mezclándolo con su antiguas creencias.

Pasamos dos días visitando estas aldeas. Para ello, tomamos un tempo (un pequeño vehículo usado para transporte público) y vamos a las afueras de Ziro, que es donde están situadas. Las callejuelas estrechas nos dan la oportunidad de ver mejor cómo viven e incluso de ver el interior de algunas casas, que están construidas con bambú. Todas tienen en la entrada el símbolo Donypolo que las protege.

paisaje de los alrededores de Ziro, India

Símbolo de la religión Donypolo

Símbolo de la religión Donypolo delante de una casa

Mujer atapani del nordeste de India

La mañana siguiente nos espera una desagradable sorpresa. Mientras desayunamos, el suelo comienza a temblar. Son sólo unos segundos, pero suficientes para atemorizarnos. Se trata de la réplica de un terremoto de 6 grados que ha habido en Myanmar, a menos de 200km de aquí. Ha sido una sensación muy extraña, pero afortunadamente no ha pasado nada.

Iglesia bautista

Emprendemos el camino hacia el pueblo y al pasar por delante de una iglesia Bautista nos invitan a asistir a la misa. El cura nos dedica unas palabras y nos anima a leer con él una lectura de la biblia, en lengua Atapani. Aunque halagados declinamos amablemente la invitación, aunque hubiese sido divertido hablar en público en Atapani.

La misa es, a mi parecer, demasiado larga (dos horas) pero es muy entretenida ya que la lectura de los textos sagrados la hacen cantando, acompañados de dos guitarras eléctricas y una batería. A la salida tenemos la oportunidad de charlar con ellos y conocer un poco más cómo viven. Nos lo pasamos muy bien.

Música en iglesia

Atapani woman in Ziro church En Ziro nos reencontramos con Zoran, un chico esloveno que viaja solo y que habíamos encontrado en Along. El es el único occidental que hemos visto en Arunachal, comentamos las dificultades de acceder a esta región y de encontrar otros viajeros con los que compartir un rato.

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