Battambang: tren de bambú, aldea Cham, cueva murciélagos y cocodrilos

Battambang se encuentra en el suroeste de Siem Reap, en el lado sur del lago Tonle Sap. Es la segunda ciudad más grande del país -un apunte no demasiado alentador- y se extiende siguiendo la orilla del río Stung Sangker, donde se ha establecido población de origen Cham en aldeas flotantes. Además, se conservan algunos edificios de los años 20 de herencia francesa.

Cuando llegamos allí, la ciudad nos decepcionó bastante: se veía dejada, el río bajaba seco y los edificios coloniales se encontraban en estado de decadencia. Había que encontrar las casas coloniales rehabilitadas y un hotel decente para retirarse y poner al día el blog.

Y cuál fue nuestra sorpresa cuando, al atardecer, Miquel y Sara, los amigos con quien nos habíamos reencontrado en Bangkok, nos dicen que han contratado un tuc-tuc para mañana, para todo el día. ¡Todo el día! Nosotros, que antes preferimos no ver según qué cosas, que tener pegados un conductor de moto, coche o lo que sea! Empezamos a sudar, y más cuando nos explicaron la agenda, llena a rebosar desde la salida hasta la puesta de sol.

Al terminar el día y el relato, veréis que contratar el tuc-tuc fue todo un acierto, pues nos permitió ver muchas cosas interesantes y variadas.

Visita de una granja de cocodrilos

Así que, a primera hora y medio dormidos, nos ponemos en ruta y la primera sorpresa no tarda en llegar: visitamos una granja de cocodrilos. Sí, sí, de cocodrilos.

Los reptiles se encuentran amontonados alrededor de una balsa de agua que suelta un olor fétido. Se les alimenta dos veces a la semana con pescado. Los vemos desde la parte superior de la balsa, tras un barandilla de hierro que ya dejó atrás sus mejores días. Se nos eriza la piel al pensar que sucedería de caer abajo.

Tras esta visita nos desplazamos hasta otro recinto, donde realizan la reproducción y cría.

Granja de cocodrilos en Battambang
GRANJA DE COCODRILOS
Cría de cocodrilo en Battambang
CRÍA DE COCODRILO

Nos cuentan que hay muchas granjas como éstas repartidas por todo Battambang y que los propietarios las protegen con vallas muy altas e incluso a veces con fusil, pues los robos de ejemplares de cría son frecuentes. Parece ser que una cría se paga a 15 o 20 dólares en Tailandia. ¿Para qué los quieren? pues para criarlos y hacerlos grandes, así no hay que invertir en la reproducción.

No conseguimos saber qué edad tienen los cocodrilos que hay en cada recinto, pero sí que un animal es rentable a partir de los 12 años de edad. Y más se paga por él cuanto mayor es. Pueden haber cocodrilos aquí enjaulados esperando que su piel sea rentable, hasta sus 80 años! Tímidamente pregunto: rentable… ¿por qué? Por su piel -me responde el conductor del tuc-tuc. En los mercados internacionales, la piel de cocodrilo se paga muy bien y es usada para fabricar bolsos, carteras, maletas y chaquetas. También su carne, que se vende en los mercados de EEUU, China y Australia, comienza a hacerse famosa como “gourmet food”. Así que el juego del comercio está ya hecho.

El famoso tren de bambú

La siguiente visita es mucho más divertida y exenta de conflictos de valores: el tren de bambú de Battambang.

Las vías fueron construidas por los franceses para transportar bananas y café pero, durante el régimen sanguinario de Pol Pot, se destruyeron los trenes y fue el ingenio de los camboyanos lo que permitió el rescate de las vías -que están en un estado lamentable- y del tren como medio de transporte y de comunicación.

Tren de bambú en Battambang
TURISTAS EN EL TREN DE BAMBÚ

Así, el tren consiste en una plataforma de bambú que, junto con un pequeño motor como propulsor y el mecanismo de un tanque como ruedas, se coloca sobre las vías. Cuando un “vagón” se encuentra de cara con otro, se desmonta el que lleva menos mercancía o menos pasajeros, para que pase el otro.

Cuando llegamos hay cola para coger un vagón. Hoy es domingo y muchas parejas camboyanas aprovechan para pasar el día. También turistas, claro. Al llegar nuestro turno, estamos entusiasmados y, tanto en montar y desmontar como cuando el tren coge velocidad, nos lo pasamos en grande. No hay que perdérselo, aunque parezca una turistada, la experiencia es muy divertida.

En esta ocasión fuimos nosotros los que tuvimos que bajar y desmontar el tren, pues éramos los únicos que iban en esta dirección, mientras que el resto, hasta 5 pequeños trenes, venían en dirección contraria. Cuando el resto de trenes pasaron, tuvimos que ayudar al conductor a montar el nuestro, para así poder continuar el viaje hasta la siguiente estación.

Montando el tren de bambú en Battambang
VOLVIENDO A MONTAR EL TREN TRAS UN CRUCE

Hay que decir que fue una experiencia divertida, como cuando viajamos en el techo del único tren de Nepal.

Una aldea de pescadores musulmana

El tuc-tuc nos conduce hacia una aldea de pescadores, un poblado de etnia Cham que habita en las orillas de los ríos y se dedica, ancestralmente, a la pesca. Los Cham son musulmanes descendientes del reino Champa (s. XVII-XVIII), probablemente procedentes de la isla de Borneo, que hace 200 años ocuparon el territorio que es ahora el centro de Vietnam, desde Hue hasta el norte del delta del Mekong. Con la expansión del reino de Vietnam hacia el sur, los Cham se vieron obligados a huir. Los que se refugiaron en el sur, en Camboya, ocuparon las zonas bañadas por el Mekong, en este caso Battambang, para dedicarse a la pesca.

Pescador de la étnia Cham en Battambang
PESCADOR ÉTNIA CHAM
Niña de la étnia Cham en Battambang
NIÑA DE LA ÉTNIA CHAM
Niñas Cham en bicicleta por Battambang
NIÑAS EN BICI POR UNA ALDEA CHAM
Mezquita pueblo pescadores Cham en Battambang
MEZQUITA ALDEA CHAM. FUIMOS MUY BIEN ACOGIDOS.

Desgraciadamente, los Cham también sufrieron fuertemente la represión y muerte por parte de los Jemeres Rojos. Se calcula que alrededor de 100.000 personas, de un total de 250.000, fueron asesinadas.

El Wat Banan

Tras la anterior visita, nos vamos a comer a los chiringuitos situados en el exterior del templo Wat Banan. Se trata de un templo de estilo khmer, que se encuentra situado en una cima a la que se accede por una dura subida de 380 escaleras. Una vez superada la ascensión, el templo nos regala una bonita visión, con sus cinco torres similares a las de Angkor Wat que se combinan con la naturaleza.
La entrada cuesta 3 $ e incluye también la entrada al templo Phnom Sampeu.

Wat Banan templo en Battambang
WAT BANAN, TEMPLO KHMER

El templo Phnom Sampeu y la cueva de los murciélagos

Este templo se encuentra a 1 hora de caminata sobre una colina. Hay también motos que te llevan. Nosotros ya estábamos cansados y preferimos esperar a que se hicieran las 17:40 de la tarde, sentados a los pies de la cueva, de donde cada tarde salen miles y miles de murciélagos en busca de alimento, y que dibujan en el cielo rojizo figuras de formas cambiantes.

Con esta visión tan espectacular de los murciélagos saliendo de la cueva, damos por finalizado el tour de Battambang, muy contentos y satisfechos. Realmente, ha sido muy acertado haber contratado el tuc-tuc para verlo todo. Por supuesto que se puede optar por alquilar una bici o una moto, pero considerando que somos seis personas (cuatro adultos y dos niños) y teniendo en cuenta la distancia entre los lugares a visitar y la dificultad para localizarlos, el tuc-tuc ha sido nuestra mejor opción.

Cueva con miles de murciélagos en Battambang
MILES DE MURCIÉLAGOS SALIENDO DE LA CUEVA

Información práctica para visitar Battambang

√ Dónde alojarse: Dormimos en el hotel Janory, de reciente construcción, situado ante un supermercado chino, entre el río y un templo, situado a poca distancia de la oficina de transportes Capitol. Habitación doble con baño y ventilador por 6 $. Recomendable.

√ Dónde comer: Hay restaurantes alrededor del hotel y cerca del río. 

√ Cómo llegar: Desde Siem Reap cogimos el bus de la compañía Capitol. Tardamos unas 3,5 horas en recorrer los 77km que separan ambas ciudades. Pagamos $ 4,5 por persona e incluye el transporte hasta el centro de Battambang.

√ Precios de la excursión:

  • El tuk-tuk: 20$ para cuatro personas y dos niños.
  • La granja de cocodrilos: 5$ para cuatro personas y dos niños (regateando).
  • El tren de bambú: 5$ por persona.
  • Los dos templos: 3$ por persona.
Battambang: tren de bambú, aldea Cham, cueva murciélagos y cocodrilos
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