Beijing, el palacio de verano

La última etapa de este viaje era Beijing, una ciudad que nos imponía cierto respeto por su tamaño. Pensabamos que sería una ciudad con demasiada gente, demasiados coches, demasiada contaminación y demasiado caos. Pero nada más lejos de la realidad. Beijing nos encantó, tanto, que pospusimos algunas visitas con el objetivo de regresar en otra ocasión y así poder disfrutar de sus muchos atractivos con tranquilidad. Porque la realidad es que la capital de China es una ciudad suficientemente ordenada y con una red de transporte público eficiente, que te permite llegar a los lugares de interés con cierta comodidad.

Nos alojamos en el Wada International Hostel, 220RMB la doble con baño. Se encuentra situado en un hutong que están rehabilitando, muy cercano a la boca de metro de Xinjiekou. Es uno de los hostels más económicos de la ciudad, aunque no de los más  bonitos. Si tu presupuesto es ajustado, se trata de una buena elección. Si te puedes permitir algo de más calidad, este no es tu alojamiento.

A 150 metros, se encuentra un hutong rehabilitado con buenos restaurantes y hoteles. La zona es tranquila y con el metro se puede llegar a cualquier parte.

El Palacio de Verano

Planificamos nuestros días en Beijing con la idea de combinar naturaleza con ciudad. Así que, como el día anterior habíamos estado paseando por la ciudad, ese día nos fuimos a visitar el Palacio de Verano. se encuentra situado en una área de 290 hectáreas, a 12 kilómetros del centro de la ciudad. Construido en 1750, el palacio se ubica en una colina, con vistas al lago artificial de Kunming.

torre

porta pilons

[one_half]Pasillo[/one_half] [one_half_last]jardin [/one_half_last]

Visitamos los numerosos pabellones, pero sobretodo disfrutando de los jardines y de las vistas del lago. De esta zona destaca el Gran Corredor, un pasillo de madera cubierto de 728 metros de longitud, ricamente decorado con pinturas policromadas que muestran episodios de la literatura clásica china, figuras históricas y cuentos populares. Se construyó para que la madre del Emperador pudiera pasear por los jardines protegida de las inclemencias del tiempo.


barco

musica

visitantes

Pasamos más de mediodía aquí, siendo este uno de los lugares de Beijing que más nos gustó.

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Como llegar: La mejor forma de llegar al Palacio de Verano es cogiendo la línea 4 del metro y bajando en la parada de Xiyuan, situada a 800 metros de la entrada principal.

Precio de la entrada: 30/60RMB media/completa entrada. Cogimos media entrada; para nosotros fue una buena elección puesto que tan solo pasear por lo jardines y el lago ya te ocupa medio día.[/styled_box]

Más información en la Guía de viaje de China

 

 

Beijing, el palacio de verano
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