India de norte a sur: Goa, playas de Palolem y Anjuna

Aishhhh!! Cuando lo recordamos aún suspiramos. Tenemos Goa guardada en la memoria al lado mismo de Ladakh y de McLeod Ganj. Extraño ¿no?

Todo comenzó cuando, con mis problemas de visado solucionados y preparando ya la mochila para iniciar la ruta por el sur de India, recibimos un Whatsapp de Jairo -el amigo argentino que conocimos en McLeod y que tuvo que partir precipitadamente hacia el sur- en el que nos decía: “Nos vamos a Palolem”.

Y ésto mismo le dijimos al acomodador de nuestro bus nocturno en Mumbai: “Vamos a Palolem”.

Y así fue como, por aquellas casualidades que pasan fugaces en los viajes, ellos subían de Cochin hacia y nosotros bajábamos de Mumbai. ¡Nos encontraríamos justo en el centro!

Goa es uno de los estados más pequeños de India. Es una franja de tierra costera bañada por el Mar de Arabia que recibe la visita de viajeros desde hace décadas. ¿Por qué? Por sus paisajes, por sus playas y por sus gentes. En Goa la huella de los portugueses se deja notar en todo y por todas partes y la diferencia del resto de India en la limpieza, la cultura, en los vestidos de las mujeres, en el orden… Goa es culturalmente rica, aunque la mayoría de nosotros no nos aventuremos más allá de sus playas.

Pescadores en Palolem

Un cómodo trayecto en bus nocturno y un bus local después, desembarcamos en la playa de Palolem. Conectamos el móvil y nos llega un Whatsapp de Jairo, vaticinador de lo que sería nuestro paso por el sur de India: “Amigos, les esperamos en el restaurante Cressida, en la misma playa, con una cervecita”.

Lluís saltaba de alegría. ¡Sus días de abstinencia se acababan!

Caminar por la arena bajo el peso de las dos mochilas, a la izquierda las palmeras bordeando la costa con un verde selvático, a la derecha el mar luciendo con serena calma y Jairo y Chaya levantándose de la silla y cruzando la playa para venir a abrazarnos… ha sido uno de los momentos más emotivos del viaje.

Paseando por Palolem

A partir de aquí, los largos ratos de indulgencia nos han absorbido completamente y sólo hemos tenido tiempo de pasear cerca del mar de buena mañana, aprender yoga en la arena con las cuidadosas instrucciones de Chaya, desayunar y almorzar en la terracita de la cabaña -refrescantes piñas, papayas y ensaladas-, cenar con compañía cariñosa y sincera, reír sin parar y dejar que se acabe el día con un paseo romántico a la orilla del mar, con la luna vigilando nuestros pasos.

¿Qué más se puede pedir?
Que no se acabe nunca.

Barca en la playa de Palolem

Puesta de sol en Palolem

Pero el viaje tiene que continuar para seguir conociendo, descubriendo y aprendiendo. Así que dejamos Palolem para visitar la mítica playa de Anjuna, más al norte, que recepcionó la primera oleada de hippies que llegó a India.

La playa de Anjuna es divertida por sus olas que te permiten jugar como si fueses un niño, pero no nos engañemos: ni la playa ni el pueblo son tan bonitos como Palolem. Aún y así, disfrutamos del presente y de la amistad y dejamos que nos acaricie por más tiempo el placer de la inactividad.

Aishhh. Goa es Goa. Y, como dijo un amigo nepalí, “…Palolem es Palolem”.

Información de interés

Como llegar: Desde Mumbai se puede ir en tren o en un cómodo bus nocturno con litera. Elegid siempre la litera de abajo, pues arriba te mueves más debido al balanceo del autobús. Compramos los billetes en una pequeña agencia, que funciona también para cambiar moneda, como western union e internet, y se encuentra cerca del hostal Salvation Army, que está situado en Colaba, detrás del hotel Taj Majal. Es el lugar más económico de los que preguntamos. Decídle que queréis ir hasta Margao y una vez allí coged el bus local que lleva hasta Palolem beach.

Dónde dormir: Nos alojamos en el hostel Cressida, en una cabaña en la orilla de la playa. 700 INR, con baño y mosquitera (imprescindible en el sur de India). Recomendable.

 

India de norte a sur: Goa, playas de Palolem y Anjuna
5 (100%) 1 vote

Entradas relacionadas

Deja un comentario

dieciseis − 5 =