Beijing, guía para visitar la ciudad y la muralla china por tu cuenta

La última etapa de este viaje, que iniciamos en Hong Kong, era Beijing, una ciudad que nos imponía cierto respeto por su tamaño. Pensabamos que sería una ciudad con demasiada gente, demasiados coches, demasiada contaminación y demasiado caos. Pero nada más lejos de la realidad. Beijing nos encantó, tanto, que pospusimos algunas visitas con el objetivo de regresar en otra ocasión y así poder disfrutar de sus muchos atractivos con tranquilidad. Porque la realidad es que la capital de China es una ciudad suficientemente ordenada y con una red de transporte público eficiente, que te permite llegar a los lugares de interés con cierta comodidad.

Nos alojamos en el Wada International Hostel, 220RMB la doble con baño. Se encuentra situado en un hutong rehabilitado, muy cercano a la boca de metro de Xinjiekou. Es uno de los hostels más económicos de la ciudad, aunque no de los más  bonitos. Si tu presupuesto es ajustado, se trata de una buena elección.  Pero si te puedes permitir algo de más calidad, este no es tu alojamiento.

A 150 metros, se encuentra el hutong con buenos restaurantes y hoteles. La zona es tranquila y con el metro se puede llegar a cualquier parte de la ciudad.

La Ciudad Prohibida

Fue hasta 1912 el palacio del emperador y debe su nombre a que sin un permiso especial nadie podía acceder a su interior. Se construyó entre los años 1406 y 1420 por el emperador Yongle de la dinastía Ming y su construcción siguió los principios antiguos por lo que todas sus partes tienen símbolos rituales.

Un foso de 52 metros de ancho rodea unos muros infranqueables de 10 metros de altura, en una superficie de 720.000 metros cuadrados que alberga 980 edificios. Gobernaron en ella 24 emperadores hasta 1912, con la abdicación del emperador Puyi.

Ciudad prohibida del emperador en Beijing

Turistas chinos en el Palacio Imperial de Beijing

√ Se llega fácilmente cogiendo la línea 1 del metro y bajando en la estación de Tiananmen este u oeste, situada en la plaza del mismo nombre. Se puede visitar entre las 8:30 y las 17:00, entre abril y octubre y hasta las 16:30 entre noviembre y marzo. Cierra los lunes excepto en verano y fiestas nacionales. El precio varia entre los 40 y los 60 yuanes, dependiendo de la época del año.

El Templo de los Lamas o YongheGong

Acostumbrado a visitar y ver la vida monástica en los grandes monasterios del Himalaya, el Lama Temple me supuso una pequeña decepción. Con más turistas que devotos, para mi fue uno más entre los muchos lugares de interés que hay en Beijing.

Lama Temple en Beijing

Rezando en el Templo de los Lamas de Beijing

Rezando en el Lama Temple de Beijing

√ Se llega también en metro, línea 5, bajando en la estación de YongheGong. Está abierto todos los días de las 9.00 a las 16.00 horas. El precio de la entrada es de 30 yuanes. Al otro lado de la calle se encuentra el Templo de Confucio.

El Palacio de Verano

Planificamos nuestros días en Beijing con la idea de combinar naturaleza con ciudad. Así que, como el día anterior habíamos estado paseando por la ciudad, ese día nos fuimos a visitar el Palacio de Verano. se encuentra situado en una área de 290 hectáreas, a 12 kilómetros del centro de la ciudad. Construido en 1750, el palacio se ubica en una colina, con vistas al lago artificial de Kunming.

 

 

Pagoda en el palacio de verano de Beijing

Barco de piedra en el palacio de verano de Beijing

Puerta decorada en el palacio de verano de Beijing

Detalle de una puerta en el palacio de verano de Beijing

Gran corredor, pasillo cubierto en el palacio de verano de Beijing

Visitamos los numerosos pabellones, pero sobretodo disfrutamos de los jardines y de las vistas del lago. De esta zona destaca el Gran Corredor, un pasillo de madera cubierto de 728 metros de longitud, ricamente decorado con pinturas policromadas que muestran episodios de la literatura clásica china, figuras históricas y cuentos populares. Se construyó para que la madre del Emperador pudiera pasear por los jardines protegida de las inclemencias del tiempo.

Pasamos más de mediodía aquí, siendo este uno de los lugares de Beijing que más nos gustó.

Como llegar: La mejor forma de llegar al Palacio de Verano es cogiendo la línea 4 del metro y bajando en la parada de Xiyuan, situada a 800 metros de la entrada principal.

Precio de la entrada: 30/60RMB media/completa entrada. Cogimos media entrada; para nosotros fue una buena elección puesto que tan solo pasear por lo jardines y el lago ya te ocupa medio día.

Mutianyu, la Gran Muralla China

Entre puertas y torres de piedra, la Gran Muralla China serpentea entre montañas y riscos de granito, protegiendo el gran jardín chino, del invasor venido de las estepas del norte de la antigua Mongolia. Fue construida entre el siglo V a. C. y el siglo XVI y la prosperidad de la Ruta de la Seda se debió a ella. Mientras que el norte era territorio tumultuoso, al sur de la muralla florecía el comercio, el budismo y la ruta con occidente.

Ante esto, no podíamos dejar de visitar un trozo historia, que en parte hemos hecho nuestra, visitando ciudades como Kashgar, Turpan, Yazd o la antigua Antioquia.

Nos decidimos por visitar el tramo de Mutianyu, dado que no estaba muy lejos de Beijing, a tan solo 80 km. Para ir cogimos el autobús 916 express, en la estación de Dongzhimen, donde se puede llegar con la línea de metro 13, salida E. El bus nos dejó en el pueblo de Hairou, donde con una pareja India , que también viajaba en el autobús, alquilamos un taxi que nos llevó hasta la zona, pero no hasta la entrada ya que le dijimos que pasase de largo y nos llevara hasta un bosque cercano.

Allí se nos juntaron dos chicas chinas, que iban un poco perdidas. Los seis empezamos a subir montaña arriba, por un sendero a través del bosque, hasta que en una curva apareció ante nosotros, espectacular y desafiante, una de las torres de la muralla. Accedimos al interior a través de la puerta y nos separamos. Mientras ellos volvieron hasta la entrada, nosotros caminamos en dirección Jiankou hasta que nos cansamos, aprovechando para parar a comer unos bocadillos que llevábamos.

Tramo muralla china en Mutianyu

Caminando por la muralla china en Mutianyu

Pasamos el resto del día caminando por la muralla hasta que al caer la tarde llegamos a la entrada oficial. Compartimos taxi con un matrimonio chino, que nos llevó hasta la parada del bus que nos llevaría de vuelta a Beijing.

La Villa Olímpica de Beijing

Por la noche salimos a pasear por la Villa Olímpica, donde tuvieron lugar los Juegos Olímpicos de Beijing, en 2008. Pudimos ver el Estadio Olímpico, de 330×220 metros, que asemeja un nido de pájaro y el Centro Acuático, donde se celebraron las pruebas acuáticas de natación y saltos.

Estadio Olímpico de Beijing

Piscina Olímpica de Beijing

Es preferible visitar esta zona por la noche, puesto que los edificios van cambiando de color y es más entretenido.

√ Se puede llegar con la línia 8 del metro y bajar en la estación de Olimpic Sports Center.

Beijing, guía para visitar la ciudad y la muralla china por tu cuenta
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