Luomen, las cuevas budistas de Shuillang Dong

Luomen se encuentra a medio camino entre Dunhuang y Xi’an. Lo hemos elegido como parada entre otras ciudades que tienen cuevas budistas porque, según leemos en varios blogs, es un “pueblo pequeño, aún con esencia, sin cemento, grandes edificios y poco turismo”.

Según la LP, no hay estación de tren, solo un hotel (la casa de una mujer que alquila unas pocas habitaciones) y un restaurante. Perfecto, pensamos, porque todas las ciudades chinas que hemos visto hasta ahora son una replica de la anterior.

Pero cuando llegamos a Luomen, comprobamos que es una ciudad a medio hacer. Hay un banco a medio terminar, las calles a medio hacer, las luces a medio instalar, una buena rotonda a la entrada, un hotel grande con letreros en chino (de la casa de la mujer, nada de nada), tres peluquerías juntas y hemos contado diez restaurantes sin salir de una calle. China crece muy rápido, demasiado.

Luomen: las cuevas budistas de Shuillang Dong

Al día siguiente cogemos una moto de tres ruedas, que hace de taxi, para ir a ver las cuevas budistas de Shuillang Dong, otro vestigio del paso del budismo por esta zona siguiendo el camino de la Ruta de la Seda. A medio camino tenemos que bajar del moto-coche porque la carretera se la ha comido el río. No nos extraña, porque la han construido encima de su cauce. Decidimos llegar andando, nuestras piernas y espalda lo agradecerán.

Budas esculpidos en las rocas en Luomen

Al llegar a Shuillang Dong nos encontramos de narices con una roca pintada con la figura de Buda y dos más a los lados. Es una preciosidad. No puedo entender cómo se conservan tan bien las pinturas, en el exterior, y como lo pudieron esculpir y pintar, en una pared totalmente vertical. Son las esculturas del Buda Sakyamuni de 31 metros de altura, talladas y pintadas sobre la pared de la roca. Espectacular.

El entorno es muy bonito y hay varios templos esparcidos por el valle y la montaña. Especialmente interesante es el templo de Lashao Si, de la dinastía Wei (386-534 d.C), situado en el interior de una cueva.

Hacemos unas fotos y de repente empieza a sonar una trompeta, después otra y hasta cuatro, después unos tambores. Ante nosotros, unos hombres se están poniendo una capa y una gorra, comienzan a cantar y a avanzar hacia la montaña, hacen una ofrenda y se arrodillan rezando a Buda. ¡Alucinante! Hacen unos rezos mas y suben río arriba, nos dicen que les sigamos. Llegamos a una garganta donde hay un pequeño templo. Siguen sonando las trompetas, la gente se arrodilla y empieza a cantar.

Ceremonia religiosa en Luomen

No sabemos qué celebración es, pero hemos tenido mucha suerte de poder presenciarla.

Cómo llegar: Desde Xian hay que coger el tren (5-6h) hacia Wushan, situado a 5km. Desde aquí lo más fácil es llegar en minibus que salen cada 20 minutos o dormir aquí y hacer un day trip.

 

Luomen, las cuevas budistas de Shuillang Dong
Ayudanos a mejorar, valora la entrada!

Entradas relacionadas

Deja un comentario

18 + ocho =