Mestia, paisaje y torres medievales en la coordillera del Gran Caucaso

Mestia, una villa de torres medievales enclavada en medio de un abrupto valle de la cordillera del Gran Cáucaso, rodeada por picos de entre 4.000 y 5.000 metros, es un magnífico destino para todos aquellos a quienes les gusta la naturaleza.

El paisaje es sobrecogedor. Bosques de abetos y coníferas abrigan el pueblo. Las casas de piedra y las austeras torres defensivas, impresionantes construcciones que durante siglos han permitido la seguridad de los vecinos, con las montañas nevadas al fondo, se convierten en una postal difícil de olvidar.

Subiendo a la torre en Mestia

Paisaje de Mestia y las torres defensivas

Llegar hasta aquí ha sido durante siglos complicado: la montañosa región de Svanetia, de la que Mestia es la capital, ha permanecido casi inaccesible. Su cultura, tradiciones y la lengua se han mantenido diferentes del resto de Georgia, una especie de País Vasco con quienes dicen compartir el mismo origen.

Con la construcción hace dos años de la nueva carretera entre Zugdidi y Mestia y del aeropuerto, las cosas están cambiando. El trayecto desde Zugdidi dura sólo 3 horas y media, un recorrido que curva a curva te sumerge en un entorno rural y boscoso, naturaleza al cien por cien. El vuelo desde Tbilisi no tarda más de una hora, lo que reduce el recorrido en unas 7 horas.

El centro del pueblo está renovándose al ritmo de la llegada de turistas georgianos, rusos y europeos. Pero sólo hay que caminar unos metros para admirar las magníficas torres y subir si uno no sufre de vértigo. Las escaleras interiores suben piso a piso casi verticales, tened cuidado al llegar arriba! y abrid bien los ojos. Cuanto más arriba, Mestia es más bonita.

El glaciar Chaaladi

Una de las caminatas más populares en Mestia es la del glaciar Chaaladi. Llegar es muy sencillo, pues sólo tenemos que seguir la calle principal, que va paralela al río, en dirección al aeropuerto. Al llegar al puente, no debemos cruzar el río sino que debemos dejarlo a mano derecha y debemos continuar por el margen izquierdo, por una calle por asfaltar, al borde de las torres medievales.

Graciar en Mestia

Al salir del núcleo habitado, debemos cruzar el río por un puente de hierro. Aquí el camino se divide: tomaremos el que va la izquierda, que es apto para vehículos todoterreno y continuaremos hasta el final, donde encontraremos un puente colgante. Cruzamos el río en este punto y seguimos la senda, marcada con dos marcas de color amarillo y blanco, que se adentra en el bosque. Caminaremos durante 30-45 minutos más, entre la sombra de los abetos y los pinos, hasta llegar al glaciar.

El itinerario nos puede costar entre 6 y 7 horas, dependiendo de nuestro estado físico. Es una caminata sencilla que puede hacer todo el mundo, pero se puede acortar contratando un vehículo que os lleve hasta el puente colgante.

Vistas de Mestia desde el telesilla

Otra opción para pasar una mañana, es subir a la montaña con el telesilla. Desde allí arriba las vistas de Mestia son fantásticas, el paisaje es precioso y se puede practicar senderismo por los alrededores.

Telesilla a la montaña

Telesilla en Mestia

Paisaje en Mestia

El centro de Mestia

El centro urbano de Mestia se está adaptando rapidamente al turismo. Cada vez hay más bares y restaurantes y muchas casas familiares se estan rehabilitando para acoger huespedes. Por esta razón encontrar un restaurante o un bar donde tomar una cerveza no es dificil. En cuanto al alojamiento hay para todos los bolsillos. Nosotros nos alojamos en el Hotel Chubu, situado a la entrada de la población. Se trata de un chalet de montaña, con habitaciones con baño y suelo de madera que ofrece desayuno y cena de buffet. Lo recomendamos!

Tomando una cerveza en Mestia

Hotel Chubu en Mestia

Más información en la Guía de viaje de Georgia

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